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Detección de fugas en geomembrana: métodos y cuándo usarlos

Escrito por Equipo LDM | sept 1, 2026

Una fuga en una geomembrana no siempre se ve. Puede ser una perforación de unos milímetros, invisible a simple vista, y suficiente para comprometer un sistema de contención completo.

Los métodos de detección eléctrica de fugas resuelven justo ese problema: encuentran defectos que la inspección visual no puede detectar, antes de que se conviertan en un problema ambiental o de operación.

👉Aquí te explicamos cómo funcionan y cuál aplica según la etapa de tu proyecto.

¿Por qué una geomembrana instalada puede tener fugas?

Las fugas rara vez vienen de un defecto de fábrica. La mayoría se origina durante la instalación: cortes de herramientas, perforaciones por maquinaria pesada, defectos de soldadura en las costuras o daño por la colocación del material de cobertura.

💡 Una perforación de apenas unos milímetros puede generar una fuga constante bajo la presión de una columna de agua, aunque sea invisible a simple vista.

 

Métodos de detección eléctrica de fugas: cuál usar según tu proyecto

Todos los métodos comparten el mismo principio: se aplica un voltaje a través de la geomembrana y se mide dónde pasa corriente eléctrica, ya que una geomembrana sin defectos es un material aislante. La diferencia está en si la geomembrana está expuesta o ya cubierta, y con qué se cubre.

  • Método de puddle de agua (ASTM D7002). Es el más sensible de todos y se aplica sobre geomembrana expuesta, antes de cubrirla — es la opción ideal como control de calidad final justo antes de poner el sistema en operación.

  • Lanza de agua (ASTM D7703). También se usa en geomembrana expuesta (no cubierta), pero está pensada para cubrir superficies grandes con mayor rapidez que el método de puddle. Consiste en la aplicación de un diferencial de potencia eléctrica entre la superficie bajo la geomembrana y un flujo de agua aplicado sobre la superficie de la geomembrana inspeccionada. En el evento de que exista una fuga, el agua entra en contacto con la superficie bajo la geomembrana permitiendo un flujo de corriente. Un detector de corriente le indica al operador vía señales visuales y auditivas de la presencia de una anomalía de potencial encontrándose la falla. 

  • Spark test o prueba de chispa (ASTM D7240). Se aplica cuando la geomembrana tiene una capa conductora integrada, usando un cepillo de bronce como electrodo positivo y una almohadilla conductora de neopreno como electrodo negativo — funciona completamente en seco. Para costuras específicamente, la norma ASTM D6365 describe cómo insertar material conductor durante la fabricación de la unión para poder probarla de la misma forma.

  • Prueba de arco (ASTM D7953). Es una alternativa sin agua para geomembrana expuesta que no tiene capa conductora — útil cuando el spark test no aplica por el tipo de material.


  • Método para geomembrana cubierta con agua o tierra "Dipolo" (ASTM D7007). Es el único que permite inspeccionar sistemas que ya están en servicio, sin necesidad de exponer nuevamente el material.

Para proyectos que requieren monitoreo continuo durante toda la operación —no solo una revisión puntual— existen Sistemas permanentes que incorporan una red de electrodos dentro del propio sistema de revestimiento, permitiendo detectar una fuga nueva en cualquier momento de la vida útil del proyecto, no solo durante la instalación.

💡 La norma ASTM D6747 funciona como guía general para elegir entre todos estos métodos según las condiciones específicas de tu sitio.

¿Ya instalaste tu geomembrana y no sabes qué método de detección aplica?

Cuéntanos las condiciones de tu proyecto y te ayudamos a elegir el estudio correcto.

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Cuándo un estudio de fugas es indispensable

  • Antes de poner en servicio cualquier sistema de contención de agua, relaves o lixiviados, como control de calidad final tras la instalación.

  • Después de eventos que puedan comprometer el liner, como tránsito de maquinaria pesada, sismos o trabajos de mantenimiento cercanos.

  • En proyectos con exigencia regulatoria, donde la autoridad ambiental exige evidencia de integridad del sistema de contención.

  • En geomembrana ya cubierta cuando se sospecha una fuga por variaciones inusuales en el nivel de líquido contenido.

La mayoría del daño no ocurre donde se esperaría: estudios de campo en rellenos sanitarios documentan que el 73% de las perforaciones ocurre durante la colocación del material de cobertura, el 24% durante la instalación de la geomembrana, y apenas el 2% después de que el sistema ya está en operación.

Esto explica por qué una sola revisión al final de la instalación no es suficiente: el momento de mayor riesgo es después de que la geomembrana ya pasó su propia prueba de calidad.

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Conclusión

El método correcto depende de si tu geomembrana está expuesta o ya cubierta, no de cuál es "el más avanzado". Elegir bien desde el diseño del proyecto evita retrabajos y protege la inversión completa del sistema de contención.

En LDM somos Distribuidores de equipos de detección de fugas en Latinoamérica. Además contamos con especificaciones técnicas de geomembranas de HDPE y LLDPE respaldadas por normas ASTM y GRI, y asesoría técnica para definir el sistema de control de calidad correcto en proyectos de minería, agua e infraestructura.

¿Tu proyecto necesita un estudio de integridad de geomembrana?

Nuestro equipo técnico te ayuda a definir el método correcto antes de que el proyecto entre en operación.

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Preguntas frecuentes sobre detección de fugas en geomembrana

¿Qué tan pequeña puede ser una fuga y aun así detectarse?

Los métodos eléctricos bajo ASTM D7007 y D6747 detectan perforaciones de apenas unos milímetros, mucho antes de que sean visibles a simple vista.

¿Se puede hacer un estudio de fugas si la geomembrana ya está cubierta de tierra o agua?

Sí. La norma ASTM D7007 está diseñada específicamente para geomembranas cubiertas con agua o materiales terrosos, a diferencia de métodos como la lanza de agua (D7703), pensados para geomembrana expuesta.

¿Cada cuánto se debe repetir el estudio en una geomembrana ya en servicio?

No hay una frecuencia fija en la norma; depende del proyecto y la regulación ambiental aplicable. Como mínimo se recomienda antes de la puesta en servicio y después de cualquier evento que pueda comprometer el liner.

Fuentes